Bendito sea el Dios y Padre de mi Señor Jesucristo que me ha permitido terminar felizmente este trabajo, cuyo destino, desde el principio, fue ponerlo incondicionalmente al servicio de todos aquellos que, en la Iglesia, desempeñan esa tan hermosa misión de anunciar la Palabra de Dios a los hombres.

 

La BIBLIOTECA CATÓLICA DIGITAL (BCD) es hija de la web www.mercaba.org . Y la web Mercabá nació ante la consideración de que es una pena dejar que se pierdan todos esos datos, notas, citas, reflexiones, documentos... que uno ha venido reuniendo a lo largo de su ministerio pastoral, cuando llegase ese definitivo instante de rendir cuentas ante el Amo de la viña. Y todo lo que habéis reunido ¿de quién será? Sí, amigos, creo que lo que no se reparte, se pudre.

A esta primera y fundamental aportación de mi archivo personal, fueron sumándose las aportaciones de unos cuantos amigos lectores:

- Josetxo Sáinz de Murieta, con su muy práctico y pastoral diseño del CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA. Un concienzudo trabajo que merece mi pública felicitación.

- Los sacerdotes hermanos Pablo y Eduardo, de Basauri, que aportaron varios libros escaneados y el CD de LAS RELIGIONES, amén de varios temas de liturgia.

- El doctor Enrique Parada, que aportó ocho o diez libros de profunda formación cristiana.

- El padre jesuita José Luis Caravias, con sus numerosas colaboraciones bíblicas en Mercabá y los varios temas que he tomado de su muy reciente DVD.

- Y otros muchos que aportaron interesantes documentos. Lamento la ausencia de muchos nombres que desaparecieron en los varios tropiezos informáticos que he sufrido. Ellos contarán siempre con mi agradecimiento y, sobre todo, con mi oración.

Pero hay dos nombres que es preciso resaltar:

- Uno, el de Susana Ratero, de Argentina, la mejor amiga y colaboradora, la cual, a pesar de sus dolorosos achaques, permaneció firme y llegó a escanear doce o catorce tomazos de teología.

- Y el otro, el de Richard Aponte Buyel, valenciano, infatigable buscador por la red de los mejores temas para la BCD, y a quien debo muchos y sabios consejos para la mejor presentación de la misma.

¡Dios mío, qué pequeño es uno, para agradecer tanto favor recibido!

Vosotros, que sois los destinatarios de tanto bien, estáis en deuda con estos maravillosos colaboradores que Dios me envió y que han hecho posible la creación de esta enorme Biblioteca.

 

Y ahora viene lo mío, en lo cual encontraréis muchos defectos y que espero me los comuniquéis, para que la segunda edición de esta BCD salga lo más perfecta posible.

Por favor, comunicadme:

1º. Lo que juzguéis que no está de acuerdo con los principios morales o dogmáticos de la Iglesia Católica.

2º. Los vínculos-enlaces que encontréis rotos o equivocados.

3º. Los documentos que no debieran estar en esa determinada sección o que deberían estar también en otra sección, para su más fácil acceso.

4º. Lo que creáis que sobra o falta en la BCD.

 

Y después viene lo vuestro. Espero, por la sangre que Jesús derramó por vosotros, que TODOS, absolutamente TODOS los que tenéis algún documento digitalizado, tengáis la bondad de enviármelo. Vais a morir pronto y eso lo necesitan los demás. Me pongo inmediatamente al trabajo de ampliar esta BCD hasta que pueda llenar un DVD de doble capa, que sería duplicar los documentos que este contiene. Para esto necesito:

1º. Que todos los profesores y estudiantes de cualquier asignatura, sobre todo las eclesiásticas, me envíen los documentos que tienen en sus computadoras.

2º. Que todos los hombres y mujeres, que tengan una hora libre a la semana y posean un escáner, se ofrezcan voluntarios para ese trabajo.

3ª. Me agradaría editar también un DVD que llegara a todos los conventos femeninos. Espero de todas las religiosas y monjas de clausura me envíen todos los temas que tengan apropiados para una formación permanente de las mismas.

Puedo parecer algo exigente en lo que os pido. Aún tengo derecho a serlo algo más. Me apoyo en la necesidad que agobia a muchos cristianos de tener a mano y de la manera más barata posible, la más completa formación humana y cristiana. Y me apoyo también en todo el esfuerzo, sudor y lágrimas que me ha costado llegar al final de este trabajo.

Todo lo doy por bien padecido para poder ofreceros ahora,  con enorme alegría, este DVD que contiene toda una biblioteca ambulante. De una capacidad de 4.500 megas (MB) hay grabados 4.492. Cada mega tiene más de mil Kas (KB) lo que supone una capacidad de 4.492 x 1000 = 4.492.000 KB grabados. Suponiendo que 10 KB suelen ocupar tres páginas, serían 4.492.000 dividido por 10 y multiplicado por 3, resultaría que son 1.347.600 páginas las que hay metidas en este DVD. Si pensamos en un libro de 400 páginas, resultarían más de 3.369 libros los que lleváis en el bolsillo en este pequeño DVD.

De vosotros depende ahora saborear hasta el fondo, la inagotable sabiduría que contiene.

Para todos, un fraterno abrazo, en este precioso día de la Natividad de la Santísima Virgen María, vísperas de la Fiesta de la Virgen de la Fuensanta, Patrona de Murcia (España), bajo cuya advocación comenzó la andadura de Mercabá.

Murcia 8 de septiembre de 2007

Pedro Azuar
Cura jubiladísimo
azuar@ono.com